¿Por qué el sector del retail alimentario debe evolucionar hacia una mayor sostenibilidad?

Una oferta más respetuosa con la salud y el medio ambiente

Cada año estudios & encuestas denotan que la oferta de alimentos debe evolucionar hacia un modelo más responsable. La demanda está cambiando y están surgiendo nuevos tipos de consumidores que basan sus decisiones de compra en criterios cada vez más variados. De hecho, más allá del precio simple, existen segmentos crecientes de consumidores que buscan productos más bio, locales, con una trazabilidad más robusta, vínculos más fuertes con los productores y menos producto procesado. Por lo que, el acto de compra se convierte en un acto de compromiso que puede ofrecer una oportunidad al retail para sobresalir en los desafíos ambientales y sociales.

Es así como la oferta del retail debe evaluar en consecuencia y dirigirse hacia brindar más respeto a la salud y al medio ambiente en sus productos. Por ejemplo, la cadena francesa de retail alimentario Monoprix ya comenzó a trabajar en sus marcas propias para aumentar la proporción de productos orgánicos, de comercio justo y de etiquetado ecológico, con el objetivo de alcanzar hasta un 10% de su facturación para 2020.

Hasta ahora gran parte de las iniciativas de sostenibilidad en producto se centraba en productos premium para rentas altas, pero ¿qué sucede con el resto de los productos que corresponde a la mayoría?

La idea debe pasar por poder democratizar la oferta sostenible para el resto de los productos. La experiencia de GreenFlex con líderes alimentarios globales nos indica que la colaboración con los proveedores es fundamental. Esta cercanía puede apoyar o exigir productos con los siguientes requisitos:

  • Prácticas agrícolas capaces de proteger a los polinizadores
  • Promoción de huevos con certificados de bienestar animal
  • Oferta de productos lácteos con remuneraciones justa a los ganaderos

El sector retail tiene una posición clave en la cadena de valor que le va a permitir popularizar en el mercado estos requisitos. El retailer es capaz de compartir estas exigencias de los productores para asociar a las grandes marcas a esta lógica de progreso.

Si el contenido del producto cambia, también debe existir un proyecto a largo plazo para el packaging. Aquí nuevamente, la cooperación con todos los actores de la cadena es esencial para implementaciones efectivas. Por ejemplo, algunos de nuestros clientes retailers se plantean abordar los retos de packaging bajo tres principales estatutos:

Reducir el impacto energético de las tiendas

En materia de consumo energético y de huella carbono, el sector del retail tiene un papel importante que desempeñar en sus puntos de venta. El frío alimentario representa la mayor parte de las emisiones de gases invernaderos de las marcas y además tiene el primer puesto en el consumo energético. Se pueden tomar medidas para limitar a ambos, evitando las fugas de refrigerante o cambiando los equipos obsoletos por nuevas tecnologías que sean menos dañinas para el medio ambiente.

Para optimizar el consumo energético y la huella carbono, se puede empezar por instalar puertas en los muebles de frío positivo. También se puede implementar un sistema de presión flotante en la unidad productora de frío industrial. Nuestros clientes han llegado a reducir hasta un 40% la factura de electricidad.

En España aún existen muchas superficies de venta en las que existen posibilidades de ahorro en las áreas de iluminación porque todavía el relamping (acción de pasar a led) no se ha efectuado.

Transformación de la superficie de venta en superficie polivalente

Con la explosión del e-commerce, los modelos existentes son desafiados y la tienda del futuro deberá probablemente ofrecer más experiencias y diferentes servicios. En estos puntos de venta, los retailers tienen un papel que desempeñar en la recreación para ofrecer vínculos humanos (emociones, experiencias). El nuevo consumidor quiere experiencias ‘in situ’.

Muchos retailers se han centrado en implementar herramientas tecnológicas como la optimización de los procesos implicados en la tienda, a través de soluciones de auto-cobro, gestión de colas, seguridad, inventario y comunicación del personal para mejorar las experiencias de compra.

También debe existir otro enfoque por explorar: el del papel del punto de venta para contribuir a la dinámica social y comercial de la zona. Por ejemplo, para tiendas de barrio cada día más retailers se inclinan por ofrecer productos de proximidad. Nos referimos principalmente a productos que provienen de zonas cercanas, cuyo cultivo o procesamiento se lleva a cabo en un radio máximo de 10 km. Adicionalmente existen iniciativas donde las superficies de venta pueden convertirse en lugares para reuniones o para promover algunas experiencias del barrio.

Desde GreenFlex acompañamos al sector retail a lo largo de esta transformación; desde el rediseño de productos más sostenibles, pasando por el ahorro en la factura energética a través de la monitorización y hasta la gestión de los consumos que va a permitir una transición más rápida ofreciendo herramientas de financiación asociadas a cálculos de ROI.