La energía verde supera el carbón y el lignito en Alemania

La electricidad se ha enverdecido en Alemania el año pasado. Las energías renovables- solar, eólica, biomasa e hidráulica- han producido 40,4% de la electricidad alemana, representando 2,2 puntos de más que el año pasado, según los datos publicados por el instituto de investigación solar Fraunhofer ISE, un referente en Europa.

Sustitución al nuclear, gas y carbón

Por primera vez, la electricidad tiene una ventaja de producción a base de sol, viento, biomasa o de agua comparado con el carbón o lignito (38%, en baja de 1,1 puntos). Las energías fósiles siguen sin embargo dominantes en su mix eléctrico, la electricidad producida a partir de gas sigue representando casi 7,4% del mix del año pasado (un retroceso de 1,5 puntos en un año).

Retroceso del consumo primario

Desde 2010, la parte de energías verdes se ha más que duplicado en Alemania, mientras que la producción global de electricidad ha sido más bien estable en el mismo periodo (+1,2%), como en la mayoría de las economías europeas. Las energías verdes han sustituido, por un poco más de la mitad de su crecimiento, a la energía de origen nuclear, cuál descenso ha sido iniciado por Angela Merkel tras el accidente de Fukushima (Japón) en 2011.

Pero sobre la década, la solar y eólica también han cogido cuotas de mercado al carbón y gas. La producción eléctrica a base de lignito es sin embargo muy estable desde 2010, con casi un cuarto de la producción eléctrica alemana, facilitada por las minas de lignito todavía explotadas en Alemania.

La canciller Angela Merkel, sin embargo a creado una comisión dedicada a la salida progresiva del carbón y lignito, y Berlín prevé que las energías renovables representarán 65% de la producción eléctrica en 2030. España en comparación debe alcanzar un 20% de cuota renovable en su mix energético en 2020 (estamos en julio del 18 y en el 17,3%).

El crecimiento de energías verdes es menos evidente en su consumo total de energía primaria en Alemania. La parte de renovables se ha establecido a 14% el año pasado, en aumento de un punto sobre un año, según las primeras estimaciones de AG Energiebilanzen. Una parte favorecida por el descenso de 5% del consumo total de energía y en particular de origen fósil (petróleo, carbón y gas).

“El consumo energético en Alemania ha alcanzado su nivel más bajo desde el principio de los años setenta”, indica AG Energiebilanzen. Un descenso ligado al aumento de precios de la energía, a tiempos de la eficiencia energética, que permite anticipar, según la organización, un descenso de las emisiones de carbón ligadas a la energía del año pasado.