Eficiencia energética en la distribución alimentaria

Cuando se habla de ahorro y eficiencia energética lo primero que hay que comprender cuales son LOS MOTIVOS que mueven a una empresa en aras de un mejor desempeño energético.

  • Mejora de la competitividad: disminuye el coste de operación de la actividad económica.
  • Cambio climático: es una preocupación creciente y que afecta gravemente al medio ambiente.
  • Mayor seguridad energética: España depende del 80 % del exterior, mientras en la U.E la media es del 50 %.

Pero…, ¿POR DÓNDE EMPEZAR?

El punto de partida es la auditoria energética, que indique cuan bien o mal se sitúa la empresa con relación a su desempeño energético.

El Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, transpone la Directiva 2012/27/UEdel Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía.

Es muy recomendable auditar energéticamente la empresa independientemente de que se esté obligado o no por la citada normativa.

La serie de normas UNE-16247 son la referencia para la realización de auditorías energéticas.

La información fundamental que obtendremos será:

1º) Dónde se usa la energía. Esto es conocer la repartición global según:

  • Área geográfica: superficie de venta, almacenes, oficinas, parking, etc.
  • Uso: frio comercial, iluminación, climatización, procesos, etc.

Valores típicos que nos encontraremos en un hipermercado serán:

  • Frio comercial: entre un 40-60 %, típicamente el 50 %.
  • Iluminación: entre un 10-35%, típicamente un 20 %.
  • Climatización: entre un 5-25 %, (según severidad climática) típicamente un 10 %.
  • Proceso (obradores/ laboratorios): 10-15 %, típicamente un 12 %
  • Varios: típicamente un 6-12 %, típicamente un 8%

2º) Propuesta de medidas de ahorro energético.

Hay que tener claro lo siguiente:

Consumo= Demanda (ahorro) / Rendimiento equipo (eficiencia)

Para reducir el consumo se puede actuar sobre:

  • La Demanda: reduciéndola apagar un horno cuando no se está utilizando.
  • El Rendimiento del equipo: por ej. correcto mantenimiento preventivo.

Las medidas de ahorro pueden ser de dos tipos:

Comportamentales / Sin coste o reducido: la media de ahorros es de un 12% (media observada en nuestros clientes)

Son los llamados reglajes o ajustes que hacen referencia fundamentalmente a los parámetros de operación de los equipos: horarios, set-points.

También se refiere a pequeñas actuaciones de automatización de menos de 1000 €.

Con Inversión: la media de ahorros es de un 20% (en función de cada caso)

Normalmente ligados a la renovación de equipos o mejora de los existentes con cifras a partir de 1000 € (normalmente varios miles).

En este sentido es interesante la fórmula del renting que permite sacar del balance los activos que consumen mayor cantidad de energía pagando mensualmente una cuota por el uso de los mismos que son retirados a la finalización del contrato pudiendo ser adquiridos en propiedad por su valor residual o renovados por otros nuevos con la última tecnología existente en el mercado.

¿CÓMO IMPLEMENTAR LAS MEDIDAS?

Lo más recomendable es ponerse en manos de especialistas porque el ahorro de energía no es producto del deseo, sino que hay que pasar a la acción.

En Greenflex contamos con amplia experiencia en este sentido con más de 250 contratos de gestión de la energía con la instalación de sistemas de medición remota (contadores) en una primera etapa y la puesta a disposición del cliente de un gestor energético que se ocupa de acompañar y asesorar en la puesta en práctica de las medidas propuestas ordenándolas por su periodo de retorno y rentabilidad.

El sistema de monitorización es fundamental porque como dijo Lord Kelvin: “no se puede mejorar aquello que no se puede medir”, de modo que se establece una vigilancia continua de los consumos para verificar que los ahorros son los esperados y sobre todo que se consolidan en el tiempo para evitar derivas energéticas y eliminar el despilfarro dentro de un ciclo de mejora continua (Plan, Do, Check, Act).

ISO 50001

Es la formalización del paso anterior, pues se certifica el sistema de gestión de energía. La Norma ISO 50001 puede ser implantada por cualquier organización, independientemente de su tamaño, sector y ubicación.

Greenflex también presta el servicio de acompañamiento en este proceso de certificación.

¿Está interesado en el proceso? No lo dude más y póngase en contacto con nosotros para realizar el diagnóstico energético.