¿Qué pasa si pensamos en nuestros espacios de trabajo como una ciudad sostenible y creativa?

Al igual que nuestras ciudades, nuestros espacios de trabajo deben ser rediseñados para responder a los desafíos energéticos, ecológicos y sociales. GreenFlex ha aprovechado la mudanza de su sede social en París para experimentar con algunas soluciones concretas.

Reinventando nuestros espacios de vida

En los últimos años, las necesidades cambiantes, los estilos de vida y los rutinas de los ciudadanos en busca de bienestar se han convertido en un poderoso “leitmotiv” para la transformación de ciudades y territorios. Para responder a estos retos y así iniciar la transición, es necesario modificar nuestras formas de pensar y buscar una ciudad que proporcione soluciones técnicas y operativas que mejoren el impacto socioeconómico del terrritorio.

Las expectativas de los trabajadores con respecto a su espacio de trabajo son sustancialmente comparables a las del ciudadano urbano europeo. Al igual que el territorio en el que está registrado, el lugar de trabajo es un ecosistema por derecho propio, con su propio metabolismo y problemas de dinamismo, vínculo social, salud, acceso a servicios y desempeño del Impacto ambiental . También es un lugar privilegiado para imaginar y desarrollar las transiciones que podríamos tener a escala de vecindario o ciudad.

Un sitio imaginado colectivamente

En base a estas convicciones, aprovechamos la oportunidad que ofrecía la mudanza de la oficina central de GreenFlex en Boulevard Haussmann en París para diseñar y construir un “tester” propio de soluciones sostenibles . El objetivo era buscar más de 3.000 m² para acelerar la transición energética, medioambiental y social. El primer paso en este proceso fue la selección de un edificio etiquetado con los sellos BREEAM & HQE ubicado en un area cerca de la casa de la mayoría de los empleados. De hecho, el 80% de nuestros empleados parisinos viven a menos de 30 minutos de las oficinas en transporte público o en bicicleta.

Los empleados fueron invitados a participar desde el principio en el diseño de sus espacios de trabajo . Los talleres de inteligencia colectiva dieron como resultado a un concepto eco-arquitectónico, denominado “Delta”, inspirado en la forma triangular de sus áreas que convergen grandes plataformas de trabajo a oficinas flexibles. Es un lugar de vida, una reserva de diversidad, un sumidero de carbono y un centro de actividad económica. El Delta en su esencia puede ser un reflejo de GreenFlex; transición, confluencia de individuos e ideas.

Con encuestas internas también logramos identificar las necesidades funcionales, materiales y de confort de los empleados. ¿El resultado? Espacios a medida, adaptados a los métodos de trabajo específicos de cada profesión: consultores, data scientists, desarrolladores, creativos y equipos de soporte operativo.

Un espacio más sostenible y en evolución

Hoy es posible agendar una visita a nuestras oficinas , aquí descubrirá un ecosistema vibrante con vegetación, completamente diseñado de acuerdo con los fundamentos de la economía circular (recuperación de muebles de oficina hasta un 80%, revestimientos y materiales de origen biológico y etiquetados, iniciativas que promueven cero desperdicio y reutilización, etc.), obras de arte sostenibles de la colección GreenFlex. Ademas contamos con nuestro propio local de comida; Imago – restaurante de productos orgánicos, locales y de temporada, imaginado por los empleados.

La idea para el Mañana, es que el panorama habrá cambiado aún más con las nuevas soluciones de planificación responsable y trabajo colaborativo, así como las opiniones de los usuarios.  Los planes estan en incluir un Fab Lab, una tienda de recursos para compartir o regalar libros, ropa y equipo, o una “monitoring room” dedicada a la inteligencia de datos. Lejos de estar congelado, el Delta evoluciona con las ganas de probar y aprender de acuerdo con desarrollos técnicos y experimentos sociales.