Conciliar el desarrollo económico y los retos medioambientales

En el corazón del oficio de GreenFlex.

Si bien el desempeño económico y medioambiental a menudo parecen conceptos antónimos, la toma de conciencia actual de los problemas climáticos y de recursos por parte de los ejecutivos de las empresas invalida esta tendencia.

El objetivo principal de GreenFlex es ayudar a estas empresas a traducir esta toma de conciencia en toma de decisiones estratégicas e implementar las soluciones propuestas.

Un nuevo modelo de negocio elogiado

La sociedad civil, la opinión pública, los inversores: todos apoyan el modelo de negocio sostenible y útil. En 2016, el 51% de los franceses encuestados por GreenFlex dijeron que querían consumir de manera diferente y, de acuerdo con el último estudio sobre el tema realizado por Havas en todo el mundo, las cadenas reconocidas como « meaningful » (que tienen sentido) han tenido el doble de rendimiento estos últimos 10 años que aquellas que no lo son.

El sistema actual se está quedando sin fuelle: la búsqueda de “lo más barato” ya no funciona, las empresas que se comprometen a encontrar soluciones medioambientales o sociales más virtuosas están ganando cuota de mercado (Harvard Business Review, noviembre de 2017).

El desarrollo sostenible también se ha convertido en un criterio esencial para los inversores, que cada vez más favorecen a las empresas responsables. Hay muchos ejemplos: el fondo soberano noruego Norges ha adoptado un enfoque responsable de sus inversiones, el banco alemán de desarrollo KFW compra y presta con prioridad a proyectos verdes, y BlackRock (el mayor fondo de inversión hasta la fecha) tomó posiciones muy claras para promover la inversión en negocios ambientalmente virtuosos.

Reducir sus costos siendo sostenible y más competitivo

A corto plazo y en el contexto actual de los crecientes costos de la energía, la escasez de recursos naturales y el aumento de los costos laborales en todo el mundo, ha convertido la inactividad en una estrategia costosa. Economías de uso, diseño ecológico, productos ecológicos, re-valorización de materiales, etc. son prácticas donde las empresas están aprendiendo a pensar en el abastecimiento responsable y local, y a separarse de los sistemas de suministro de energía convecionales.

Las palancas para generar externalidades positivas son múltiples: optimización de los sistemas energéticos, análisis de datos, reducción de los riesgos de suministro, etc. GreenFlex ayuda a las empresas a identificar todas estas fuentes de reducción de su factura medioambiental.

Adicionalmente a mediano plazo, las estrategias RSC propuestas por GreenFlex para los responsables de la toma de decisiones han demostrado su capacidad para evitar costos operativos significativos (costos legales, estudios, seguros, comunicaciones, gestión de crisis, etc.) y permiten a las empresas ser proactivas en la gestión de sus impactos negativos y positivos.