Fairphone, la empresa que puede cambiar la industria de los smartphones

Expositor en el Mobile World Congress 2019 en Barcelona, el Fairphone se destaca por su compromiso social y medioambiental. Es conocido por ser un smartphone modular, pero detrás del producto también hay una empresa que tiene en su estrategia el ADN de la sostenibilidad. Hace unos meses tuvimos el placer de entrevistar a Fabian Hühne del departamento de comunicación de FairPhone para conocer más de detalles de la empresa.

¿Cuál fue es la motivación detras a la creación del FairPhone?

Primero, queríamos focalizarnos en la parte de extracción de minerales, principalmente por el conflicto que existe en países como la República Democrática del Congo. Nuestro propósito era proponer smartphones libres de conflictos minerales, que tuviera un enfoque social en cada etapa de su cadena de suministro. Actualmente seguimos trabajando en esto, ya que FairPhone no es todavía 100% sostenible. Ofrecer en el mercado este tipo producto sostenible, también es una forma de influir en la industria de los smartphones. Queremos demostrar que se puede fabricar smartphones, siendo respetuosos con los Derechos Humanos a lo largo de toda la cadena de valor. Por ejemplo, el Fairphone 2 es modular y sus componentes son intercambiables y es más fácil de reciclar.

Fairphone 2 está referenciado en nuestro EcoGuida y está teniendo mucho éxito, Vodafone, ha empezado a comercializarlos en España. ¿Podría decirnos cuál es su estrategia de distribución a medio plazo?

A nivel de corporativo, nuestro primer objetivo es el crecimiento. Estamos empezando a influenciar a la industria gracias a la creciente concienciación de los consumidores en relación al a la sostenibilidad. Después, tenemos una estrategia de compañerismo relacionado a sostenibilidad y nuestro producto. El objetivo es de reforzar nuestra posición en mercados de donde ya estamos presentes, como en Alemania. Creemos que el crecimiento de nuestra empresa estará fuertemente relacionado al conocimiento y consideración del desarrollo sostenible de consumidores, empresas y gobiernos.

Notamos, que la primera versión de la marca, no tuvo el éxito de la segunda versión debido a la falta componentes para futuras reparaciones y a la actualización de software. ¿Cómo puede garantizar a sus clientes que no será lo mismo con respecto a Fairphone 2?

Fairphone 1 ha sido el primer smartphone, que se focalizaba en el conflicto de minerales y estableciendo una cadena de suministro más justa. Lamentablemente, el fabricante de Fairphone 1. Aprendimos mucho de esa experiencia y tomamos las medidas necesarias para evitar estos problemas con Fairphone 2. Si uno de los fabricantes cierra o detiene la producción, podemos comprar stock, lo que solventaría esa demanda. Además, Fairphone1 no era modular, era reparable, en el sentido de que podías quitar la batería y reparar partes, pero no era modular en la manera en el que el segundo es. Por su diseño modular, los componentes de Fairphone 2 son más fáciles de encontrar, remplazar y la cadena de suministro es más fácilmente administrada, si surge un imprevisto.

Entendemos que una parte de la estrategia de la marca es proveer servicios y no enfocarse en la venta de unidades de productos. Sin embargo, ¿Estáis pensando en crear y vender un Fairphone 3?

Actualmente estamos centrándonos en el Fairphone2. La estructura modular nos ha dado la oportunidad de mejorar el dispositivo y en septiembre hemos empezado a comercializar una nueva cámara.

Vuestra política de marca está principalmente basada en la transparencia frente a clientes y distribuidores, si bien no sois perfectos, es una evidencia de calidad, pero certificado y responsabilidad también lo son. ¿Pensáis en obtener otro certificado además del B-Corp y por qué no comunicáis un plan de RSC? 

Tenemos otras varias certificaciones ademas B-Corp. Actualmente tenemos el Blue Angel Label, que tiene un gran reconocimiento en países de habla alemana y tambien la certificación de Fairtrade Gold, que se focaliza en cadena de suministro. Estamos al corriente que las certificaciones y el etiquetado actúan como pruebas de nuestra comunicación y transparencia. En relación con el plano de RSC, no hemos publicado uno en 2017, pero nuestra empresa está implicada en la seguridad y bienestar de sus empleados a lo largo de la cadena de suministro. Próximamente publicaremos un informe de impacto. Estamos mejorando las condiciones de trabajo y trabajamos con socios locales para encontrar conjuntamente soluciones. La sede de Amsterdam, esta compuesta por 65 trabajadores, tenemos iniciativa de comidas comunitarias, actividades de yoga, idiomas y deporte. También adoptamos una estrategia medioambiental, por lo que nuestros despachos se alimentan al 100% de energía eólica.

Está la marca pensando en otro producto tecnológico basado en la misma idea que el fairphone, ¿cómo un faircomputer por ejemplo?

Nuestro objetivo es concienciar en temas relacionados a la cadena de suministro de productos tecnológicos. Es más fácil conectar personas a un teléfono ya que es un producto muy personal. Es por ello que nos focalizamos en este producto para apoyar nuestro objetivo en transparencia y reconectar las personas a sus dispositivos.

 ¿Cómo creador de categoría piensa que otras marcas tecnológicas seguirán su modelo?

Primero, aunque aún no influyamos en la industria, el actual modelo empresarial no es sostenible, por el abastecimiento, por el ritmo de producción y el modo de trabajo. Creemos que es solamente una cuestión de tiempo antes de que otros constructores también empiecen a producir de manera más sostenible, y esperamos inspirarles en hacerlo. Esa es obviamente la primera razón para explicar por qué otras marcas cambiarán su estrategia de producción.

Segundo, el conocimiento del consumidor sobre tecnologías y sostenibilidad está creciendo, cada vez se preocupa más por el impacto ambiental y sanitario de su teléfono. Desafortunadamente, históricamente, la sostenibilidad no ha tenido un papel significativo en la industria electrónica. Tampoco lo han tenido los consumidores, aunque no sigan el mismo patrón de consumo o no tengan el mismo conocimiento en relación a desarrollo sostenible.  Sin embargo, cuándo produces una batería, tienes las mimas implicaciones en Asia que en Europa. Por esas razones, la industria tecnológica debe cambiar rápido para responder a este problema global.